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miércoles, 7 de octubre de 2015

Alfred C. Hoobs cambió la seguridad para siempre

En los últimos tiempos nos hemos asombrado de los nuevos sistemas de robo. Si no tenemos algún vecino que lo ha sufrido o hemos sido víctimas directas de estos nuevos robos, todos hemos oído hablar de método de robo BUMPING. Pero hoy vamos a hacer un poco de historia y vamos a remontarnos a 1851 para conocer a un tipo muy curioso que de haber rondado nuestra época nos hubiera ahorrado más de un disgusto. Se trata de Alfred C. Hoobs, un cerrajero americano  que viajó a Londres en representación de la compañía "New York company of Day & Newell" que se presentaba en una feria comercial de la Exposición Universal de 1851. Su cometido era vender la cerradura "Parautopic". 

Por aquel entonces había otra cerradura la "Detector" que se habían posicionado como la más seguras del mercado. Tanto era así que en 1823, Chubb, el que la patentó recibió el honor de ser el único proveedor de cerraduras para Correos y para el Servicio de Prisiones de su Majestad en Inglaterra. Incluso llegó a custodiar el gran diamante Koh-i-Noor, un diamante de 186 kilates que se encuentra actualmente en la Corona de la reina Isabel que está encerrado en la Torre de Londres. Y todo fue bien hasta que Hobbs desembarcó en Londres, no solo para vender su nueva cerradura, sino para demostrar que las demás cerraduras eran vulnerables. ¿Y cómo lo hizo? Pues cargado con ganzúas y herramientas se dedicó a abrir toda cerradura que le plantaban delante. Tanto es así que tras demostrar que la famosa "Detector" era capaz de abrirla en 10 minutos, Hobbs fue desafiado a abrir el bloqueo de una cerradura Chubb (fabricante de la Detector) unido a una puerta de hierro de una bóveda en Westminster en la que se guardaban documentos de gran valor. Hobbs miró a los espectadores escépticos. Sacó de su chaleco dos o tres pequeñas y simples herramientas y en 25 minutos tenía la cerradura abierta con un "chasquido". Hobbs siguió su periplo a otros tipos de cerraduras de alta precisión... obligando al Banco de Inglaterra a cambiar todas sus cerraduras en un día. Alfred Hobbs se quedó en Londres durante nueve años y comenzó su propia empresa de fabricación de bloqueo, Hobbs Hart Company. Finalmente regresó a los EE.UU. Aún hoy se recuerda lo que el London Times denominó como “The Great Lock Controversy.” Una controversia que dio muchos dolores de cabeza en una época en la que los ciudadanon ingleses eran bastante vulnerables. Era la primera vez que la población urbana de Inglaterra superaba en número a la población rural. La gran exposición había traído a gente de todo el mundo a Londres y los ciudadanos los miraban con desconfianza. Además, una clase media en ascenso valoraba enormemente sus posesiones y se esforzaban por mantenerlas a buen recaudo. Así que la llegada de Hobbs y sus habilidades despertaron admiración pero también bastante miedo. Se lo hemos contado en LLAVES JML ya sabéis cerrajeros 24 horas y copias de llaves de todo tipo en Sevilla capital.

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